Ciudades Turísticas

  Oaxaca

La ciudad de Oaxaca se localiza en la región sur de la República Mexicana, justo en medio de una zona rodeada por cuatro valles, los cuales, a su vez, son protegidos por tres importantes cadenas montañosas, lo que favorece su clima templado que promedia una temperatura anual de 18ªC.
En esta ciudad, capital del estado del mismo nombre, podrá admirar la arquitectura de los bellos edificios que engalanan su centro histórico, declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: la Catedral, el Templo y Ex Convento de Santo Domingo de Guzmán y la Basílica de la Soledad, así como el Teatro Macedonio Alcalá, entre otras magníficas construcciones coloniales y decimonónicas. En los portales que rodean a su plaza principal, en las numerosas tiendas que encontrará en los alrededores de su centro histórico y en sus mercados tradicionales, como el "Benito Juárez" o el "20 de noviembre", encontrará todo tipo de artesanías provenientes de las diferentes regiones que conforman el estado de Oaxaca, entre las que destacan los coloridos "alebrijes", las espadas, los textiles de lana y los bellos trabajos de barro negro.
Cerca de la ciudad de Oaxaca podrá visitar antiguos centros ceremoniales de las culturas zapoteca y mixteca, las cuales habitaron en actual territorio del estado de Oaxaca, durante la época prehispánica. Entre los más importantes destacan:

Monte Albán. Se ubica a 10 km al suroeste de la ciudad de Oaxaca por una carretera estatal s/n. Fue la capital indígena más importante de la región de los valles de Oaxaca durante el llamado periodo clásico (400–800 d.C.) cuando fue habitada por la cultura zapoteca. Tras su abandono, hacia el año 800 d.C., volvió a ser ocupada por los indígenas mixtecos quienes, en el periodo posclásico (1300-1521 d.C.) reutilizaron varias de sus construcciones para depositar en ellas, los cuerpos y ofrendas de sus gobernantes difuntos. Entre sus edificios más importantes destacan: la Gran Plaza, rodeada de diversas estructuras, que han sido identificadas como habitaciones, entierros comunes y tumbas;

 

el Juego de Pelota; el Edificio de los Danzantes; el Palacio; la Plataforma Sur; y la Tumba 7, donde fue descubierto el fantástico tesoro que actualmente se exhibe en el Museo de las Culturas de Oaxaca; así como los edificios J, G, H e I, relacionados con la observación astronómica indígena. Por su importante desarrollo cultural, así como por su impresionante arquitectura monumental esta zona arqueológica fue declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el año de 1987.